domingo, 15 de abril de 2012

Un año en primera: Granada 2 - Athletic 2.


El partido que más esperaba de todo el año. Nunca me ha gustado el Athletic, siempre me ha parecido que esa extraña política que buscaba más el nacimiento en un sitio que el trabajo con la cantera rayaba en la xenofobia. Supongo que no es tan así.

El equipo actual del Bilbao es una delicia: seis o siete jugadores de primer nivel dirigidos por Bielsa, que tampoco me gustaba cuando estaba en Argentina, han logrado ser el equipo más apetecible de ver de toda Europa. El partido contra el Manchester se recordará durante años. Muniaín es el relevo en España de Iniesta y será un claro aspirante a Balón de Oro. El camino es más importante que la meta. En fútbol y en todo. Por eso es tan terrible que Mou sea el entrenador de tu equipo. Te deja sin el camino.

Hay atasco en la autovía. Los granadinos tenemos malafollá y chocamos nuestros coches en la A44. Nos gusta ir muy pegaditos y luego no nos da tiempo a frenar. Que frenen los otros. Con el tiempo justo llego al campo y todavía es de día. Hay luz de Champions. Parece que alguien ha pensado y no hay cola en la puerta 5. Un señor me cachea. Con los brazos arriba, me dice que si sé que soy igual que Steven Spielberg. Miro mis brazos levantados. Gracias, tío. 

Subo corriendo las escaleras, Mikel Rico se interna, tira a meta y el rechace lo coge Jaime y uno - cero. Imposible mejor. El Athletic coge el balón y empieza a atacar. Una y otra vez, sin parar. Juegan como el Barça pero más rápido, más divertido. Tocan, se mueven, cambian de posición. Muniaín dirige el cotarro como si llevara diez años jugando Champions. Un fenómeno.

El Granada defiende con orden y contraataca con mucho peligro. Y llega el penalti. En el campo me pareció claro. Qué difícil es ser árbitro. Lo que más me ha sorprendido de este año en primera es lo poco que se equivocan los árbitros en el campo. En la tv ya es otra cosa. El Granada en el descanso se reordena, bien Abel, con Borja de lateral y Siqueira de interior. 

Creo que De Marcos jugó en las seis posiciones que hay por delante de los laterales. También algún rato en la banda. En todas jugó bien. Si lo llevara Mendes o fuera turco estaría en la agenda del Madrid. Muniaín es fantástico. En la jugada del penalti se paró como Butragueño y pasó como Laudrup. A ratos es Iniesta. Se plantó sólo delante de Julio César y este le sacó un balón de gol. Qué duro debe de ser jugar de portero y que todo tu público contenga la respiración cada vez que te toque intervenir. Julio César jugó un partidazo, sacó unas pocas difíciles y alguna imposible. No se equivocó ninguna vez. Me alegro por nosotros y por él. Qué dura debe de ser la portería cuando hay errores. 

Geijo marca el dos - cero. Bienl. Quizás si hubiera tenido más confianza hubiera hecho mejor temporada. Ighalo no ha jugado mejor que él. Uche sí, pero nunca  lo han puesto de delantero. 

Amorebieta le hace falta a Nyon. Penalti y expulsión, era la segunda amarilla. El árbitro no la pita y Nyon le da un puñetazo a un jugador del Athletic. Falta pero no lo expulsa. El árbitro parecía, ahí sí, que había perdido el norte.

El Athletic sigue y sigue. Siqueira está a punto de meter uno de vaselina. Espectacular. Martins empieza a perder balones, no aguanta más de sesenta minutos. Abel lo cambia por Abel. ¿Por qué no Franco Jara? Si se trata de aguantar el balón y correr...

Falta poco y vamos ganando. La salvación esta casi hecha. El público hace la ola. No me gusta nada. Nada. Lo inventaron los mexicanos porque, supongo, querían parecer felices en su mundial. Un horror.

Y el Athletic sigue. Y Llorente caza una. Y Susaeta otra en un rebote. El partido ha sido grandioso en fútbol y emoción. Y el socio que se sienta en  mi asiento grita por primera vez en la temporada, (bajito, eso sí), cual Spielberg enfurecido: “arbitro, pita ya, coño”. Y por suerte pitó y el Athletic no nos marcó el tercero. 

Gran película, sin duda.

lunes, 19 de marzo de 2012

Un año en primera: Granada 2 - Sporting 1


Llego quince minutos antes de que empiece y la puerta cinco vuelve a estar totalmente colapsada. Sólo hay tres tornos funcionando. Tres tornos para tres o cuatro mil personas. La temperatura roza la perfección, brilla el sol, la primavera está llegando y la gente se dedica a insultar con cachondeo a los pobreticos de los tornos: saltaacequias. También hay que ser de primera a la hora de abrir las puertas necesarias para que todo el mundo entre con orden y sin agobios. Eso es: saltaacequias.

El Granada sale enchufadísimo. Siqueira es consciente de la importancia del partido y no quiere esperar. En la primera ocasión que puede se va del defensa que le hace falta. Gol de Martins. ¿Y ahora qué, Clemente? Pues nada. Hace poco dijo que su selección era mejor que esta. Da igual que jugara algunos partidos con cinco o seis centrales o que, curioso, no ganara nada. Echó de la selección a Michel, (el público se lo recordó con notable cachondeo), Guardiola era un sospechoso y tardó varios años en llevar a Raúl. Ahora juegan los buenos y así nos va.

Siquiera arranca de nuevo, tira una pared y, noticia, Dani Benítez se la devuelve, sólo, marca con la frialdad de los mejores delanteros. El Granada podría probar con subir a Siqueira al medio y poner otro lateral. Hay grandes laterales que son mediocres centrocampistas y hay otros que pueden jugar en cualquier altura de la banda. Me gustaría verlo. Dani Benítez luego tiró una falta a la cruceta. Creo que es el segundo balón que toca bien en todo el año. 

Vino el Valencia y nos ganó. Mejor equipo, muchísimo orden y un enorme trabajo táctico: cada jugador se movía y lo acompañaban los demás como en una orquesta bien trabajada. Y nada maś. El Atlhetic le ganó al Manchester jugando al fútbol en un partido inolvidable. ¿Recordáis un partdio del Valencia de Emery? ¿Un rato? ¿No? No entendía cuando leía que querían echar a Emery. Se queda tercero todos los años, cumple objetivos más que sobradamente. El fútbol también es alegría. Levántate de tu sofá un sábado para ir a ver a un equipo suyo. Yo no. Bielsa puede que renueve o que se vaya. Nadie olvidará este año. No sólo los aficionados del Athletic.

El Granada se queda esperando la reacción del Sporting. Algo harán. Napoléon a las puertas de Moscú espera la rendición. Y no hicieron nada. Un par de cambios y todo prácticamente igual. Mandarán pelotazos al área, pegarán patadas, algo. Nada. Ayer vi al Málaga y era, claramente, otro equipo distinto al que vi dejarse llevar en los Cármenes. ¿Por qué hay días en los que los equipos desaparecen? No sé. El partido decae y pierde emoción, preparados para una tarde intensa, la tranquilidad es casi decepcionante.

Martins protesta un gol en fuera de juego y comienzan las desdichas. El árbitro parece que da la ley de la ventaja y luego pita fuera de juego. Supongo que no dio la ley de la ventaja, si no... En la misma jugada expulsan a Martins y marca el Sporting. Hoy dicen en la radio que Martins se ha borrado del Nou Camp. No me lo creo. No me creo que nadie que haya jugado alguna vez al fútbol se borre de jugar en un campo así. Es imposible. El Sporting marca y perdemos el gol-average, lo que eran ocho puntos se convierten en siete. Un éxito pero el gol final y, quizas, el frío, nos dejan un poco apagados. Todo había salido tan bien que al torcerse el final, el éxito parecía un pequeño fracaso. 

Salimos del campo y el tiempo nos recuerda que estamos en Granada. Hace un frío tremendo. La Sierra sonríe a nuestras espaldas. Siete puntos. Si nos lo dicen en septiembre...

martes, 21 de febrero de 2012

Granada 4 - Real Sociedad 1


Fútbol por la mañana. Todo el año oyendo a periodistas quejarse de los horarios del fútbol y algunos de los nuevos son, simplemente, un placer. Te levantas, lees twitter y los periódicos, desayunas y te vas al fútbol. Inmejorable. Fútbol a la misma hora de la manifestación contra la reforma laboral. Me puede más la estética, el teatro del fútbol, que la ética, protestar contra una reforma que beneficia a las grandes corporaciones y a los empresarios más cutres.

Hace sol, no hay tráfico y estoy a punto de llegar tarde al estadio. Me pierdo el calentamiento, entro casi con el pitido inicial. Cuando logré el abono me prometí que me dedicaría a disfrutar y lo he logrado hasta en los más pequeños detalles: hay que llegar con mucho tiempo al estadio. Empieza el partido y la Real caza un córner. El Granada, otro. Y ahí se acabó la Real. El Granada dominaba el medio y las bandas. Martins y Jara, ayudados por los dos Rico, controlaban el partido y daba la sensación de que era una cuestión de tiempo que cayeran los goles. 

El entrenador de la Real, el que peor impresión ha causado quitando a Manzano, dice que el árbitro ha condicionado el partido. Sr. Entrenador, su jugador le dio una patada escandalosa por detrás a Jara. En el centro del campo, no había peligro, era absolutamente innecesaria. La responsabilidad no es del árbitro, es del jugador profesional que pierde la cordura. Siqueira tiene una tarjeta y en el último minuto, ganando 4-1, toca la pelota con la mano delante del árbitro. No juega en Pamplona. ¿La culpa es del árbitro? Si la policia hace una carga contra chavales de un instituto, la responsabilidad es del que los ha mandado que es un salvaje, pero si un policia acepta que su trabajo es pegarle porrazos a un chaval, tirar a una niña contra un coche, es, entre otras cosas, un cobarde, ya no hay árbitro ni ministro que valga.

La Real es probablemente el equipo con menos espíritu que hemos visto. Todos de la cantera con algunos buenos fichajes, tenían un buen entrenador que los sacó de segunda... no entiendo que buscaron al cambiar. Carlos Vela salió unos pocos minutos, ¿por qué no juega?  Vi a Xabi Prieto por primera vez contra el Madrid en el Bernabeu, marcó un Panenka y, creo recordar, dio dos asistencias: una figura. En los Cármenes sacó un balón de su defensa con una cola de vaca impresionante y no hizo nada más. Nada. Con el Granada por delante, la Real intentó atacar y rápidamente cayeron dos contras en las que Uche, jugando en su sitio, marcó. Me gustaría ver al Granada algún partido con Ighalo y Uche y Martins en la derecha. 

Salgo del teatro contento. Hemos ganado y además jugando bien. No es lo mismo que tu equipo gane con Pablo Laso que con Messina o Mou. En la radio dicen que las manifestaciones han sido un éxito. Bien. En Granada ha leido el manifiesto final el hermano del concejal de cultura del PP. Me invade una sensación de melancolía y tristeza. ¿Cuál es la farsa?