La leona blanca
El miedo, el miedo real a los malos reales. Desde chico pienso que el más malo del mundo, más que el Duende Verde, era Falconetti. Konovalenko es un malo de ese nivel. Eso
Y Jan Klein. Otra maldad, la que en base a ideologías, creencias, pueblos, banderas o razas te jode. Jan Klein tapiaría las ventanas de tu colegio para que la alegría del sol no te distrajera. Por tu bien.
No es lo mismo un muerto en Sudáfrica que en Suecia. La muerte violenta como algo normal, asumido, está admitida en Sudáfrica, no en Suecia. La mezcla de la historia a través de los dos países, a través de dos mundos, es magistral. Mankell nos cuenta cómo era la Sudáfrica del final del apartheid y nos cuenta cómo está siendo la Suecia de la llegada de inmigrantes, del miedo a lo que viene que es distinto. De la sorpresa ante una violencia, un tipo de violencia, que Wallander admite que no está preparado para comprender. Del miedo. Continue Reading