domingo, 10 de diciembre de 2017

"Número cero" de Umberto Eco

Eco construye una broma de 150 páginas para decir que el final es una broma pero que no lo es. Que la forma de que no nos escandalicemos de que el rey vaya desnudo es sacarlo desnudo cada día. La normalidad poco escándalo tiene. Si todos cobran sueldos en negro, qué mas da que el presidente del gobierno cobre en negro.

He estado a punto de abandonarla tres o cuatro veces. Qué poco interés tiene contar una parodia de un periódico durante más de 100 páginas: me crié leyendo El País y miradlo ahora, ¿qué parodia nos puede entretener? Ha merecido la pena no dejarlo.

Fahrenheit 471 me impresionó cuando la leí hace poco no porque queman libros sino porque viven en habitaciones de telerealidad. Porque los media son nuestras casas y conforman la realidad. Si en la tv pública admiten que existió Gladio qué importa que Mussolini estuviera en Argentina o en el Vaticano. Si los gobiernos democráticos admiten que había que “fingir” atentados y contratar nazis qué mas da un poquito más o menos de corrupción.

(Ya, ya, es una novela antigua y el librero este que se cree que va a descubrir a Eco ahora pero que tenía ganas de contarlo).






lunes, 27 de noviembre de 2017

Decálogo del lector ecológico.

[Recupero este texto del otoño de 2013 porque las webs en las que estaba publicado lo quitaron. Supongo que cambiaría cosas si lo escribiera ahora pero no lo voy a hacer, es de 2013 y así se queda].

Decálogo del lector ecológico


La ecología es el estudio científico de los procesos que influyen la distribución y abundancia de los organismos, así como las interacciones entre los organismos y la transformación de los flujos de energía.”  (Wikipedia)


¿Qué es un lector ecológico?
Un lector ecológico sería aquel que ejerce su pasión, leer, con una conciencia política en un triple sentido, hacia la sociedad, hacia el propio sistema editorial en el más amplio sentido posible y hacia su propia economía. Al igual que el naturalista en el monte recoge sin pensarlo latas olvidadas por viles turistas, el lector ecológico con su comportamiento ayuda a generar una sociedad más justa evitando favorecer el incremento de las desigualdades, favoreciendo un ecosistema editorial más diverso y razonable, y, también, es un lector que optimiza sus recursos, que ahorra y que interviene activamente para que otras personas puedan hacerlo.

En este momento en el que la situación social y política es terrible y parece que no tenemos margen de actuación voy a proponeros diez pequeñas maneras de consumo, tráfico y disfrute de libros que ayudarán a que nuestro mundo sea más agradable. Y a que nuestro vicio favorito nos cueste el menor dinero y esfuerzo posible.

En este decálogo no hablo de libros electrónicos ni de bibliotecas porque pienso que, en cierto sentido, son dos esferas diferentes y he querido centrarme en buscar herramientas que puedan ayudar al lector, al bibliófilo, que gusta de leer y poseer ese viejo y estupendo artefacto que es un libro de papel.

1. Compra local.
Sí, la compra local no sólo es necesaria en la comida o en el apoyo al pequeño comercio. En el caso de los libros las pequeñas librerías de barrio están desapareciendo, las librerías de fondo también y las de segunda mano desapareceremos justo después de que lo hagan las de nuevo. Cualquier librería te trae en un máximo de un par de días el libro que necesites, más o menos el mismo tiempo que tarda el más rápido, y caro, de los portales de internet. Una de las pocas formas que nos quedan para intervenir activamente en la economía es con nuestros criterios de compra, cuando compramos en las grandes cadenas y en las mega páginas de la red estamos favoreciendo que se incrementen aún más las tremendas desigualdades ya existentes. En Granada mis librerías favoritas son Praga, (es mía, es broma), Metro, Imagina, Alsur y Babel entre las de nuevo y Ubú, Reciclaje y Sostiene Pereira de viejo. Es importante ser fiel a tu librero, te tratará mejor y tendrás un aliado infiltrado en el almacén del deseo, como serle infiel y merodear por las demás.

2. Desconfía de los descuentos y de los gastos de envío gratis.
Las monedas de 1 euro suelen valer 1 euro, si te dicen que te las regalan es que te las están cobrando de otra forma. En España hay ley de precio fijo para los libros, (como para el tabaco o los medicamentos), esta ley que existe en la mayoría de los países de nuestro entorno permite la supervivencia de las pequeñas librerías e impide prácticas fraudulentas como el dumping. De hecho el precio fijo de los libros es el que impide que dichos precios suban: el gobierno Aznar liberalizó el de los libros de texto para regocijo de grandes superficies. He intentado encontrar datos concretos de la evolución de los precios en la red y no lo he logrado, misteriosamente, no hay ninguna estadística sobre dicha evolución.

3. Sáltate la lógica de mercado.
No hay nada más actual que los diálogos de Platón, La Guerra y la Paz de Tolstoi o la maravillosa Rojo y Negro. En literatura, en cualquiera de las disciplinas de letras, el último mes, que es el único objetivo del mercado, es un instante irrelevante. Hay muchas ediciones de los clásicos por menos de 10 euros, hay ediciones en bolsillo que salen en un plazo de tiempo pequeñísimo desde la publicación de la última novedad. Si lo pensamos detenidamente leer es bastante barato, sólo en caso de lectores compulsivos de novedades de tapa dura se convertiría en un vicio caro.

4. Compra libros nuevos y compra libros usados.
El mercado del libro no se ciñe sólo a las novedades y a las ediciones de bolsillo; existe un circuito de segunda mano en el que se puede lograr prácticamente cualquier libro actual a mitad de precio y recuperar del olvido todo el legado que las editoriales dejan de tener disponible cada vez más rápidamente.

5. No compres en Amazon.
Si hay algo que afecta al ámbito del mundo editorial y a todos los que vivimos en él es que una corporación enorme representante del peor capitalismo y todo lo que eso conlleva y significa use al ecosistema en el que vivimos y trabajamos como cebo para vender máquinas de coser. Amazon tributa por sus servicios en Luxemburgo, tiene en unas condiciones laborales a sus trabajadores propias de una vieja novela de Dickens, se queda con un porcentaje de aproximadamente el 40 % de las ventas de las pequeñas librerías que acoge como plataforma, hace dumping a sus competidores… hay rumores de que cada vez que alguien compra  un libro en Amazon muere un gatito de un librero. Este último dato no está contrastado pero cada vez veo menos librerías con gato.

6. Mantén viva tu biblioteca.
El infierno es un trastero con cajas llenas de libros pudriéndose con el polvo, la tristeza y la oscuridad. Si un libro no te gusta véndelo, cámbialo o regalalo. Puede que ese libro de Juan Manuel de Prada que te ha regalado tu madre te produzca, con razón, una vergüenza  terrible pero no te cortes, si le gusta a tu madre le gustará a más gente, en alguna librería de viejo te lo comprarán o cambiarán por esa novela erótica rusa que hace tiempo que buscabas. Utiliza como alternativa las web de compra-venta en la red, os recomiendo especialmente todocoleccion.net, es española, (no por nacionalismo barato, si no por el punto uno, consume local), no cobran grandes comisiones y tiene el suficiente tráfico como para que merezca la pena. También es recomendable a la hora de comprar.

7. Rescata libros en peligro de destrucción.
En los rastrillos, en los mercadillos y en las tiendas genéricas de cosas usadas hay a veces montones de libros, suelen estar amontonados, mal cuidados y sucios pero son tremendamente baratos. Compra en esos sitios: cada libro que saques de ahí, será un tesoro rescatado para el bien común. Y no es sólo por filantropía, puede que encuentres libros muy por debajo de su valor que puedes disfrutar o revender fácilmente.

8. Usa todostuslibros.com.
Todostuslibros es la web de los libreros españoles de nuevo. Es una herramienta fantástica. Te dice si un libro está disponible, qué precio tiene, qué ediciones hay y en qué librerías lo tienen y si están cercanas a ti. No entiendo cómo no está más publicitada y más visitada.

9. Utiliza uniliber.com.
Uniliber es la web de los libreros de viejo españoles. Tiene millones de títulos de todos los precios, calidades y temáticas. Hay desde joyas antiquísimas a libros firmados por autores o simples libros usados rebajados a la mitad de su precio. Tiene varias herramientas especialmente destacables: una es que puedes guardar las búsquedas, lo cual es útil para comprar novedades según llegan al sistema de segunda mano o para encontrar esos libros imposibles que están totalmente descatalogados. Otra es que permite reducir la búsqueda por provincias, la utilidad es clara, a Uniliber pertenecemos la mayoría de los libreros de viejo de, por ejemplo, Granada, puedes comparar precios y existencias y puedes ir directamente a la tienda que tiene el libro que estás buscando. Y, por supuesto, puedes guardar las búsquedas restringidas a las librerías de tu ciudad.

10. Compra en librería Praga.
Es la mía, es muy bonita y…. perdón este punto creo que realmente es: Lee. Joder.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Un año en segunda: Fútbol, por fin.

Quizás empiece esta noche la temporada a las 20:45 o tal vez sea el domingo a las 22:00. Por lo pronto hoy hay una noche espléndida, la primera del año. Ojalá gane el Sevilla y luego el Madrid.

Soy del Madrid, muy del Madrid, y eso no significa más que eso. No creo que esta noche el clásico sea el partido más importante porque es más importante que un equipo andaluz —que además me encanta— saque un buen resultado y haya Copa de Europa en Andalucía este año. Tampoco creo que haya que hacer ninguna bobada contra el árbitro. El Madrid es un grande y, por desgracia, los árbitros en caso de duda pitan a favor de los grandes. Se equivocan y seguro que hay alguno que se vende y se compra pero en la Supercopa de España, no. No creo. En el Carranza, tampoco.

El domingo empieza el Granada, a las 22:00, contra el Albacete. No tengo ni idea de la Segunda División, sólo la he seguido el año que subió el Granada, no sé como se juega —lo intuyo— ni quienes son los rivales. Otro motivo para ser socio. Una temporada larguísima viendo jugadores humanos a los que el balón les bota y se les va, los pases se fallan y se corre mucho porque la técnica se suple con trabajo. Todo bien, a eso voy. A ver al Zaragoza, al Almería, al Osasuna y al Oviedo. Fútbol de periódico local y twitter. Fútbol de aficionado.

Fondo sur en los Cármenes, como el primer año cuando estuve en la grada metálica y hacía un frío insoportable y olía a marihuana todo el rato. Fondo sur, encima de los ultras que se supone que animarán; en todo lo alto, con la parada del metro en la puerta y las vías que espero que utilice el metro y no los coches para aparcar. Con la Sierra detrás y el marcador enfrente. Segunda temporada del club en manos de la empresa china. Club globalizado, entendido como empresa en la que dicen que los aficionados somos meros clientes pero en un negocio que se basa en que pertenecemos al club y el club nos pertenece. No se entiende, no entendáis, el fútbol como un espectáculo. Es otra cosa.

Los turcos le dicen al Sevilla que se dedique a su Europa League. Prestigio ganado a pulso que hace que Klopp le diga al infecto portugués que el Manchester ganó porque se enfrentó al Ajax y no al equipo andaluz. ¿Sobrevivirán a la marcha de Monchi y a la locura de pasta de los Emiratos y las TV inglesas? Seguro que sí, hay cosas que no están en venta y ellos tienen dos básicas: la mejor afición de España y un equipo de gente que lleva una década haciendo las cosas asombrosamente bien aunque cambien entrenadores, jugadores o presidentes.

El Madrid lleva dos Copas de Europa seguidas por primera vez desde Di Stéfano: euforia desatada. Si a eso le sumamos una prensa sumisa y aduladora con el oligarca que lo preside parece que la campaña va a ser un paseo militar. No lo creo. Por ahora hemos perdido plantilla con las bajas de James y Morata que, además, han reforzado rivales Champions. Ay, las semis.

Y los árbitros. Esto es todo lo que pienso decir sobre árbitros: nada. Y que suelen ser muy malos, por desgracia.

Ganará el Sevilla hoy, los “periodistas” de las cavernas dirán sus mierdas, Messi nos joderá parte o toda la noche y las directivas pensarán cómo destrozar a sus equipos. A partir del domingo el Granada ganará partidos y lo mismo voy en Metro a alguno. Empieza la temporada. Fútbol, por fin.

domingo, 4 de junio de 2017

12

Fui al Torcal por la mañana, que no lo conocía. Llegué a casa y jugaba el Madrid contra el Liverpool. Todavía no era mi equipo, todavía no habían llegado Martín Vázquez, Gordillo, Michel y el gran Molowny y luego Benhakker. Me hice del Madrid un poco después de tomar todas las decisiones estéticas importantes que uno puede tomar: Pavese, Hemingway, Nacha Pop y un poco de Leño. Y ser del Madrid era perder en Europa, hablar de unos tipos en blanco y negro que ganaron en tiempos del dictador. Luego, una, que pillaron unos canteranos con pinta de señores con bigote.

Y llegó el primer peor día de mi vida como aficionado, la derrota con el PSV. Estaba en COU y aquellos tíos eran ídolos para mí como no volverían a serlo ningunos futbolistas. El PSV, unos mediocres que jugaban a empatar y tenían un patrocinador que hacía secadoras o algo peor. Al año siguiente el Milán cerró aquel ciclo con extrema dureza, con un partido de los que acaba y al día siguiente miras losetas y te preguntas porqué te gusta el puto fútbol y piensas en dónde se ha jodido todo y en que la vida es una derrota permanente.

Al Torcal por la mañana, Ray Kennedy, no, no, Alan, el hermano. Otra derrota de un equipo español, lo normal.



Navas saca una mano imposible. La Juve es el mejor equipo tácticamente del año. En cuartos, que fueron las semifinales, lo demostraron contra Messi. Escribo oyendo a Nick Cave que ha sido mi banda sonora de este año. El Madrid, este equipo del Madrid, son Modric y Kroos. Dos genios tapados por un goleador que ha encontrado su sitio cuando ha perdido su punto álgido físico. Pero la Juve tenía juego y tenía un gol imposible en las botas de un ex-atlético que siempre jode más. No es normal ganar seis finales seguidas. Pero la presión la tienes cuando has ganado dos de ocho. Cuando recuerdas a Alan Kennedy y no fotos de rojiblancos cabizbajos. Cuando no crees que siempre habrá un cabezazo en el 93 si la cosa se pone jodida.

Llega el descanso y salen tarde. Valdano dice que tenían más cosas que hablar. Nick Cave canta, ahora, y un oligarca dice obviedades en una ventana sin volumen del ordenador. La bandera andaluza tiene la Copa de Europa. Kroos comenzó a jugar e Isco jugó un rato como él cree que juega siempre. Modric pensó que Iniesta y Xavi no ganaron el balón de oro pero ganaron Copas y Copas. La Juve es grande pero hay algo misterioso en los partidos, en los grandes partidos, en los que los jugadores reconocen la jerarquía de lo que tienen enfrente. Un rebote, suerte, un tacón mal puesto. Pero los bianconeros supieron que era el final. Nick Cave canta, el oligarca habla con una periodista amable con él y me duele el cuello, la costilla, la espalda de la alegría. Llegaron más y el partido me recordó a la final España-Italia, también 4-1. Un final de ciclo. Ojalá el TAS nos hubiera sancionado sin fichar. Ojalá sigan Zidane y Laso que tan bien ejemplifican lo que es el madridismo para los madridistas.


Acaba el partido y la alegría se mezcla con melancolía, con la cabeza que duele, con los años que han pasado. Canta Nick Cave y pienso que ganar está bien, mucho mejor que perder. Aunque a veces, la alegría puede doler. Pese a la costumbre.