sábado, 14 de junio de 2014

Día 2. La belleza.

Y de repente, el barco se hundió. Se hundió solo como se hunden los grandes equipos que son conscientes de que ya no tienen las fuerzas y las ganas que otras veces tuvieron. Un espectacular pase cruzado y un remate fantástico y todo derrumbado. Meteros en twitter y leed a los sabios que tienen todas las respuestas, habrá también en facebook, yo no las tengo.

Empezó el partido y pensé que me gustaba la alineación salvo los laterales. Costa no tiene el nivel del mejor Villa pero es un gran delantero. Silva venía de hacer una muy buena campaña, debería de ser este su mundial, con confianza podría ser el Chacho de este equipo. Y todo fue así durante un rato: Xavi brillando más adelantado donde no se notan sus carencias físicas y Costa que juega a otra cosa aportando en lo que es bueno. Llegó el penalti y luego Silva falló una oportunidad por ser demasiado bueno, le pasa a menudo a Benzema, y marcaron ellos y las caras de los españoles eran de jugadores que van perdiendo y no pueden remontar. Sí, Holanda es un buen equipo con tres estrellas arriba y Van Gaal un grandísimo entrenador pero eso no explica la hecatombe. España ya estaba goleada cuando recibió el empate, el resto fue un hundimiento como tantas otras veces hemos visto los aficionados, un guión que se transforma en pesadilla cuando quieres al equipo víctima y que es una alegría que recuerdas durante años cuando vas con el verdugo.

Hace meses Montserrat Caballé tuvo un accidente doméstico y las redes se llenaron de mediocres haciendo bromas, insultando y cachondeándose de la diva. Mediocres normales, no eran asesinos en serie ni políticos corruptos ni violadores de niños, eran la gente normal vengándose de una señora que había creado tanto belleza en su vida que sólo les provocaba odio. Imbéciles y cínicos que se mofarían de una madre coja arrastrando un niño enfermo por un retuit.

¿Cuándo los mejores dejan de ser los mejores? ¿Cuándo ya no dan las fuerzas para llegar en el instante preciso? ¿Cómo prescindes de los mitos para poner a los nuevos que probablemente nunca alcancen ese nivel? No lo sé. Ahora nos queda despedir con respeto y dignidad a una generación, entrenador incluido, que nos ha hecho felices durante seis años. La felicidad chiquitita del fútbol en unos años en los que no hubo muchas más alegrías.

Camerún y México jugaron como los clichés que se han ido formando ellos mismos. Nada que recordara a los grandes jugadores africanos en Camerún, ningún Kanú, ningún Okocha. Tipos altos y fuertes preparados para correr y correr. Aburridos como un mediocentro del Chelsea. México y los mexicanos siempre creen que son buenísimos, como los ingleses, pero nadie piensa como ellos. Ganaron el oro olímpico y ayer jugaron sorprendentemente bien. Muy bien Gio, del que muchos esperamos que rompa a estrella pero nunca acaba de hacerlo, un Peter Pan del balón. Pudieron empatar al final porque pensaban que habían sido tan buenos que habían ganado el partido y el árbitro no había pitado.

Chile es el equipo que todos los entendidos, (y entiéndase entendido no sólo peyorativamente), dicen que va a ser la revelación del torneo. Jugaron doce minutos a gran nivel, marcaron dos goles y dejaron de jugar. Los comentarista de Gol Televisión, (tipos sorprendentes, saben de fútbol y hablan de fútbol), decían que los australianos son sobre todo competidores y vaya si lo demostraron. Un delantero semi samoano comenzó a rematar todo lo que sobrevolaba el área chilena y el partido, hasta que me venció el sueño, fue muy divertido.

Os dejo con la belleza. Ganas tengo de irme a vivir a las montañas.

http://youtu.be/CDL-8IIVFkI

2 comentarios:

  1. Hola Javier. Me ha gustado mucho tu crónica. Se nota que entiendes de fútbol y que posiblemente amas ese deporte. Después de toda una vida pensando que me moriría sin ver a España ganar un mundial, el bloque de estos chicos que perdieron ayer me regalaron ahora hace cuatro años un momento inolvidable. Da igual lo mal que lo hagan esta vez, yo les voy a querer igual. Un saludo.

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