martes, 21 de febrero de 2012

Granada 4 - Real Sociedad 1


Fútbol por la mañana. Todo el año oyendo a periodistas quejarse de los horarios del fútbol y algunos de los nuevos son, simplemente, un placer. Te levantas, lees twitter y los periódicos, desayunas y te vas al fútbol. Inmejorable. Fútbol a la misma hora de la manifestación contra la reforma laboral. Me puede más la estética, el teatro del fútbol, que la ética, protestar contra una reforma que beneficia a las grandes corporaciones y a los empresarios más cutres.

Hace sol, no hay tráfico y estoy a punto de llegar tarde al estadio. Me pierdo el calentamiento, entro casi con el pitido inicial. Cuando logré el abono me prometí que me dedicaría a disfrutar y lo he logrado hasta en los más pequeños detalles: hay que llegar con mucho tiempo al estadio. Empieza el partido y la Real caza un córner. El Granada, otro. Y ahí se acabó la Real. El Granada dominaba el medio y las bandas. Martins y Jara, ayudados por los dos Rico, controlaban el partido y daba la sensación de que era una cuestión de tiempo que cayeran los goles. 

El entrenador de la Real, el que peor impresión ha causado quitando a Manzano, dice que el árbitro ha condicionado el partido. Sr. Entrenador, su jugador le dio una patada escandalosa por detrás a Jara. En el centro del campo, no había peligro, era absolutamente innecesaria. La responsabilidad no es del árbitro, es del jugador profesional que pierde la cordura. Siqueira tiene una tarjeta y en el último minuto, ganando 4-1, toca la pelota con la mano delante del árbitro. No juega en Pamplona. ¿La culpa es del árbitro? Si la policia hace una carga contra chavales de un instituto, la responsabilidad es del que los ha mandado que es un salvaje, pero si un policia acepta que su trabajo es pegarle porrazos a un chaval, tirar a una niña contra un coche, es, entre otras cosas, un cobarde, ya no hay árbitro ni ministro que valga.

La Real es probablemente el equipo con menos espíritu que hemos visto. Todos de la cantera con algunos buenos fichajes, tenían un buen entrenador que los sacó de segunda... no entiendo que buscaron al cambiar. Carlos Vela salió unos pocos minutos, ¿por qué no juega?  Vi a Xabi Prieto por primera vez contra el Madrid en el Bernabeu, marcó un Panenka y, creo recordar, dio dos asistencias: una figura. En los Cármenes sacó un balón de su defensa con una cola de vaca impresionante y no hizo nada más. Nada. Con el Granada por delante, la Real intentó atacar y rápidamente cayeron dos contras en las que Uche, jugando en su sitio, marcó. Me gustaría ver al Granada algún partido con Ighalo y Uche y Martins en la derecha. 

Salgo del teatro contento. Hemos ganado y además jugando bien. No es lo mismo que tu equipo gane con Pablo Laso que con Messina o Mou. En la radio dicen que las manifestaciones han sido un éxito. Bien. En Granada ha leido el manifiesto final el hermano del concejal de cultura del PP. Me invade una sensación de melancolía y tristeza. ¿Cuál es la farsa?

miércoles, 15 de febrero de 2012

Leonardo Sciascia - El caso Moro

En 1979 las Brigadas Rojas secuestran al presidente de la Democracia Cristiana italiana y cuarenta y cinco días después lo asesinan y dejan abandonado su cuerpo en un coche aparcado a mitad de camino entre las sedes de la DC y el PCI. Moro iba hacia el Congreso en el que se iba a votar una moción de confianza de un gobierno que contaba por primera vez con el apoyo del Partido Comunista Italiano.

En los cuarenta y cinco días que permanece secuestrado, Moro envía varias cartas a los miembros del gobierno y a sus compañeros de partido en los que pide, y argumenta de una forma notablemente lúcida, que se ceda ante las BBRR y se intercambien prisioneros como si de una guerra se tratara. Revela que él mismo ya había tenido que tomar en consideración ese problema y había accedido a liberar palestinos en situaciones que lo aconsejaban. El dilema moral es obvio: según Moro el principal cometido del estado es salvar vidas inocentes, en este caso la suya. La DC italiana y los demás partidos, salvo el PSI, se niegan a la negociación. Es inevitable recordar al asesinato de Miguel Angel Blanco en España. ¿Se puede ceder ante un grupo terrorista para salvar una vida? En principio nos han acostumbrado a decir que no. ¿Y por qué no? Sin entrar a juzgar, por que tal vez sería injusto y no viene al caso, a los que tomaron las decisiones en el momento, personalmente preferiría que Moro y Blanco estuvieran vivos, no creo que las negociaciones hubieran debilitado la seguridad de ningún estado y, por supuesto, me importan más las dos vidas inocentes que los intereses del Estado.

El libro de Sciacia recoge sólo el punto de vista del prisionero a través de sus cartas. Un testimonio en el que argumenta a favor de la negociación. Sciascia nos cuenta como el estado, el gobierno y la opinión pública dejan de creer en Moro y como lo declaran pre-muerto en el momento en el que ya nadie lo rebate con ideas. La descalificación se hace sobre el hecho de que al ser prisionero ha dejado de ser un hombre libre y ha dejado de tener visión de estado. En resumen: el prisionero es una molestia que escribe cartas y se niega a morir sin protestar.

La investigación policial, (recordemos: Moro está cuarenta y cinco días en un piso de Roma), es un desastre. El partido de Moro ni se plantea la negociación, ni siquiera como método para ganar tiempo e intentar la liberación. La oscuridad envuelve convenientemente todo el caso, aquí empiezan a sonar ecos de otros asesinatos convenientes como el de Olof Palme. Recordemos más: estaba a punto de votarse un gobierno que contaría con el apoyo del Partido Comunista Italiano que siendo el segundo partido más votado de Italia, nunca llegó a participar en el gobierno durante toda la guerra fría.

El libro contiene un relato cronológico de los hechos y el informe que la comisión parlamentaria, que preside el propio Sciascia, redacta sobre el asesinato. Se echa en falta más información sobre el secuestro, sobre los secuestradores y sobre el momento en general. Se echan en falta tantas respuestas que el libro parece más una puerta de entrada a un problema que una fuente completa de información.

Wikis del caso:

viernes, 10 de febrero de 2012

Un año en primera: Granada 2 - Málaga 1


Este partido ha sido la primera vez que he visto un Granada - Málaga e iba con el Granada. Cuando el Málaga venía por aquí, allá por los setenta, yo era un pequeñajo que acababa de venirme a vivir a Granada desde Antequera y veía al Málaga como mi propio equipo, como mi identidad perdida al cambiar de ciudad. Los partidos en los viejos Cármenes eran mucho más tensos. A nadie se le ocurría celebrar un gol del equipo boquerón. A nadie. Mi padre me lo advertía: ni se te ocurra. Nunca he dejado de querer al Málaga, cada año quizá con más distancia y tras tantos años, ya no siento la perdida de ninguna identidad. Pero sigo conservando todas las simpatías, también me pasa con el Racing.

El lunes quería con todas mis fuerzas que ganara el Granada. Ahora toca Villareal y si perdiéramos los dos partidos el Gran Objetivo se iba a poner tremendamente difícil. Cayó Fabri y me recordó inmediatamente al caso Del Bosque. Cambio de entrenador buscando un perfil más moderno. Ojalá me equivoque, que parece que sí, pero no confío en los cambios de entrenador, salvo que haya un Manzano, el equipo que va mal, suele ir peor con un recién llegado. Abel venía con los peores augurios y la propuesta es muy interesante: más toque, más presión adelantada y una mayor confianza y respuesta en algunos jugadores clave como Martins y Yebda. La afición agradece la propuesta de toque: España ha encontrado una verdad universal en el juego de toque y ataque. Y no sólo en fútbol, en basket fuimos el equipo que más anotó en el último europeo. Y con Scariolo de entrenador.

El Málaga vino y dejó la sensación de que a ninguno de sus miembros le va la vida en este proyecto. Ni a Pellegrini, ni a Cazorla, ni a Toulalan. Todos son buenísimos pero ninguno va a dejar de dormir a pierna suelta por una derrota. No ahora, no en este proyecto de vuelta, de final de carrera. Es comprensible, nadie logra la misma intensidad siempre. No es lo mismo estar en tu gran proyecto vital que ir al Málaga a crecer. Quizá deberían de haber mezclado figuras y promesas en los fichajes, tal vez mantener a alguien más de casa.

Fran Rico ya no juega. Y suena duro pero parece un acierto. Yebda y Mikel fueron los dos mejores frente a Toulalan. Que no es poca cosa. Martins lleva dos partidos dando motivos para que lo convoquen con Portugal, aunque el partido se le hizo treméndamente largo. Ighalo va a romper en el gran delantero que parecía que iba a ser. Hizo frío, pero no hizo el frío que todos temíamos. Vinieron malagueños, animamos y animaron y al final había buen rollo tamibén con ellos. El viento se ha puesto a favor y todo parece ir bien. Lástima que ya no estés, Fabri. Gracias.

jueves, 2 de febrero de 2012

Stephen King - Mientras escribo

Lo que escribes no le importa a nadie. A nadie. 

Este es un blog absurdo como tantos otros. ¿Quién leerá este artículo? ¿Cuatro, cinco, seis amigos? ¿Mi pareja? ¿Algún desconocido que haya rebotado? ¿Merece la pena ponerse a escribir después de currar todo el día? Leer libros después de vender libros. Escribir sobre libros. Libros y más libros. Qué buena hoguera. 

Hay días así. Para todo el mundo. Stephen King, (¿cuantas novelas has vendido, Stephen?), dice que a él no le pregunta nadie sobre el lenguaje. Ay. 
 «Lástima porque en la plebe también nos interesa el idioma, aunque sea de una manera más humilde, y sentimos auténtica pasión por el arte y el oficio de contar historias mediante la letra impresa» 
Créeme Stephen, tu opinión importa. En España este libro ha estado descatalogado unos cuantos años y ha alcanzado un precio insensato para una obra de un autor de best-sellers. Todavía no estoy muy seguro de si el libro está o no disponible, comparad los precios aquí: "Mientras escribo" en Uniliber.  Dos a nueve, uno a dieciocho y los demás por encima de sesenta. Y, también, parece que escribir no es realmente bueno para la autoestima. Si Stephen dice que a él no le preguntan por el lenguaje... 

SK cuenta en un capítulo estupendo su adicción al alcohol y las drogas. Lo cuenta sin milongas y sin estupideces, lo que se agradece. Me recordó a la forma de enfrentarse al alcoholismo de Ian Rankin en las novelas de Rebus. Veamos: 
«No digo que la gente creativa no corra mayor riesgo de engancharse que en otros trabajos, pero ¿y qué? A la hora de vomitar en la cuneta, nos parecemos todos bastante» 
«Mientras escribo» es una memoria literaria y un manual de escritura creativa. Es mucho más interesante la parte memorística que la pedagógica. SK nos cuenta como, según su propia teoría del fósil, va descubriendo sus historias y cómo se deja llevar por la propia historia sin un orden previo, sin esquemas ni nada parecido. La parte pedagógica es igual que tantos libros de escritura creativa. No narres, muestra y todo eso. Luego lees a Baroja y narra un huevo y todo lo que te han contado es papel mojado porque Baroja es Baroja. 

Compré mi copia en ebay y está mutilada sin la lista final de libros recomendados. La he encontrado googleando y no es nada del otro mundo. Curioso que de Dickens sólo ponga Oliver Twist. Ningún español. 

SK escribe dos mil palabras al día, un borrador cada tres meses. Unos setenta libros leídos al año. No creo que vuelva a leer ningún otro libro suyo: no leo libros de terror porque me dan mucho miedo y ya sufrimos bastante. Aunque hay una novela gráfica con el guión de Peter Davis sobre «La torre oscura» que sí tengo que leer. Este me ha gustado: es divertido, se lee rapidísimo, como dice el Sr. Autor, «no sobra nada». El ritmo es probablemente la virtud literaria menos apreciada. No es malo vender muchos libros, es malo ser un tostón. ¿Lo pasaré muy mal si leo alguna de las novelas de SK? 
«En último término, se trata de enriquecer las vidas de las personas que leen lo que haces, y al mismo tiempo de enriquecer la tuya. Es levantarse, recuperarse y superar lo malo. Ser feliz, vaya. Ser feliz.». 
Si lo dice SK...