martes, 24 de enero de 2012

El puente de los asesinos - Arturo Pérez Reverte


Diego Alatriste se va a Venecia de la mano de Quevedo a una empresa imposible y estrafalaria, cual aeropuerto manchego, con la única y sana intención de salir vivito y coleando de la aventura. El fracaso es inevitable y Diego es consciente pero va porque las reglas son las reglas. 

El último Alastriste es una novela de soldados sin guerras, no hay más acción que en las lúgubres encerronas. Una aventura sin consumar que logra transmitir aun más la desesperanza con la que vivían estos tipos del Siglo de Oro y que en cierta manera nos recuerda a la tristeza que padecemos ahora. Leyéndola recordé al jornalero que entrevistaba el Follonero en el programa dedicado al campo andaluz. Hablaba mirando la tierra y diciendo que qué iba a hacer, seguir así, sin ninguna esperanza. Totalmente consciente de que había jugado la partida y había perdido: no tenía estudios, no tenía futuro y dependía de las migajas de trabajo que le fueran dando. Y el contraste con el hijo de los Alba en el mismo programa. Han pasado cientos de años y parece que siguen mandando los mismos caciques incapaces y sanguinarios.

“El oro con que se edificaban palacios, iglesias y catedrales lo pagaban él y los que eran como él con su sudor y su sangre, desde que la humanidad tenía memoria”

La Venecia de Donna Leon enloquecida y convertida en parque temático para turistas del fin del mundo es en la novela de Pérez Reverte una turbia república odiada por los españoles, llena de suciedad, inquisidores, callejones estrechos y oscuros, canales de agua negra y helada. También es la Venecia rica y próspera que se dedica al comercio y que asombra a los soldados españoles con sus edificios y sus navíos y les hace desear, ¿cómo ahora?, que en nuestra tierra se invirtiera más en crear riqueza y menos en iglesias y guerras. El mejor ejemplo es la intentona que se narra, abandonada a mitad de camino por un cambio de planes, se gasta, se malgastan vidas y dineros y a nadie de arriba parece importarle.

Hay trozos de la novela en los que el castellano antiguo fluye relajadamente y el pulso de la narración es vibrante y entretenidísimo. Tal vez hay menos referencias, que se echan en falta, a la literatura española del siglo de oro. Nunca sobran. Otras veces, se nota que se esta forzando el lenguage y, entonces, palidece la historia. 

“...Ni siquiera a la música resultaba sensible. Sólo el teatro, al que como español era aficionado, y los libros, que ayudaban a sufrir con paciencia los malos trances, movían su interés y le proporcionaban ciertas blanduras al espíritu.”

Me lo trajeron las Reinas Magas. Y acertaron.

Las ilustraciones de Joan Mundet (por sí sólos ya justificarían la compra del libro): aquí.

El programa de la Sexta: vídeo.

El autor con Julia Otero.

Una entrevista interminable al Sr. Autor en Hislibris.

Arturo Pérez Reverte en Librería PRAGA

domingo, 15 de enero de 2012

Un año en primera: Granada 1 - Rayo 2

Tengo la sensación de que la mentira ha ganado. A nadie le importa lo que está pasando ni por qué. La derecha acepta que le mientan y le suban los impuestos y la izquierda se queja de una subida de impuestos justa y razonable que debería de haber hecho el presidente que decía que era de izquierdas.

En Granada se había instalado un extraño clima de euforia: nos habían eliminado de la Copa, nos golean en el Bernabéu y todo el mundo se dedica a sentirse bien y piensa que la afición, la misma que no se queda a aplaudir a su equipo el día que nos elimina la Real, tras haber hecho un partidazo y un enorme esfuerzo, es maravillosa y simpatiquísima.

Claro, la culpa la tiene el árbitro. El Rayo viene y nos da un baño. Y el público dice que es un atraco, los jugadores enloquecen y nadie se para a pensar que se ha jugado fatal. Y que el Rayo es probablemente el equipo que mejor ha jugado en Granada en la primera vuelta.

Tamudo y De la Peña se miran y están terriblemente serios. Esta es la nuestra. Nacimos para ganar títulos y hoy es el día. Ellos dos arrollan al Zaragoza, que era mejor equipo, (Diego Milito y su hermano, Celades, ¡Movilla!). El abrazo antes de empezar y las miradas que cruzaron son de esos extraños recuerdos que te da el fútbol para siempre. Supe que iban a ganar. Dos tipos que deberían de haber sido más y en un momento lo son. La fuerza para ganar, la capacidad de aceptar la responsabilidad y aprovechar la oportunidad. Puede que Cristiano acabe teniendo encanto. Sí, ya sé que suena raro. Creo que no hay ningún jugador en la historia del fútbol más perdedor que él. Si aceptara la verdad, disfrutara y fuera sensato y elegante, podría ser un tipo feliz y un gran jugador de fútbol. Algo así como Urdangarín que pudo ser un tipo guapo y sonriente y vivir tan ricamente tocándose la barriga y será recordado como un sinvergüenza más.

Fabri junta a Jara y Siqueira en la banda izquierda. Toda la pólvora en el mismo sitio. Parecía buena idea y no lo fue. Nyon fue el protagonista y el único que creó peligro. Nyon tiene algo raro en el fútbol que solemos ver: es inteligente. Elige bien, si no tiene que centrar no centra, sabe que no es técnico y pensando, logra que sus virtudes parezcan más y que sus errores no perjudiquen al equipo aunque a veces pueda quedar mal él. Es inteligente y generoso y además un portento físico.

Trashorras dio una exhibición de saber jugar al fútbol. Él, Movilla, Tamudo y Michu fueron demasiado para un Granada impotente primero y luego desquiciado. Trashorras no corrió en todo el partido y lo domino completamente. ¿Mou se creerá lo que cuenta o sabrá que el Barça es mejor? Me temo que se cree lo que dice. La verdad es jodida aunque da resultados. Carlin lo argumenta aquí: . ¿Es posible para un tipo como Cristiano aceptar que es lo que es y no lo que querría ser? ¿Podemos ver a nuestro equipo y aceptar que el rival es mejor? ¿Podemos darnos cuenta de que una subida del Irpf es positiva aunque la haga el partido contrario? ¿Es posible que un partido político español expulse y repudie a un presidente autonómico que parece bastante probable que es un corrupto y además un inepto despilfarrador?

Si nos humilla el Barça otras dos veces: ¿qué hará Mou? ¿y Florentino?

¿Le importa la realidad a alguien?

La crónica de la final de Copa del año 2006:
http://archivo.marca.com/futbol/coparey0506/especial_campeon/cronica.html

jueves, 12 de enero de 2012

Microrelato: El día después.

El día después. 
Al diablo, pensó Manolín, miró a su padre y saltó de la moto amarilla. Las grandes ruedas negras siguieron girando un poquito. Manuel, padre, se quedó perplejo. Llevaba tiempo ahorrando para la moto del enano. El chico le había pedido una pelota. Blanca y negra, como las antiguas, por favor. Lo siguió con la vista mientras llegaba a la zona del parque en la que jugaban los demás niños al fútbol. Se va a manchar de tierra. Comenzó a acercarse arrastrando la moto y sonrió al ver a los otros padres con las consolas, las bicis y los patines disfrutando del partido.

(PD. Escrito para Relatos en Cadena, fue finalista Luis del Gozo.)

sábado, 7 de enero de 2012

Microrelato: Mi primera copa

Mi primera copa
La última alma humana que se enteró de la victoria fue mi padre: estaba en su bar favorito y no había televisión. El balón vino botando y le pegué con rabia de años de golpes. Sentí la explosión de alegría del estadio. La ciudad entera me aplaudía. Todos. Miré a la grada y sólo vi a mi madre con las oscuras gafas de sol. Intenté no torcer el gesto. No debería desear que él viniera. Me escapé de la celebración. Llegué a tiempo al hospital, me susurró que me tomara una copa para celebrar la victoria. Nunca. Ninguna.


(PD. Micro escrito para el concurso de "Relatos en Cadena" de la Cadena Ser. Misteriosamente, no ganó. Vaya.)