lunes, 26 de diciembre de 2011

Jonathan Franzen - Libertad

Acabé el libro, lo cerré y volví a abrirlo por la primera página. No quería que Walter, Patty y Richard Katz se acabaran. Ahora, cuando deje de escribir esto, seguiré leyendo, otra vez la página cuarenta, otra vez son jóvenes. El jueves me descubrí ordenando libros y pensando qué le habría sucedido a Walter después de...
No sé si continuaré leyendo el libro hasta acabarlo por segunda vez. Tengo pendiente "Las Correcciones" y tengo muchas ganas. Muchas. En cualquier caso esa segunda lectura convierte a esta humilde reseña en media reseña.

Franzen nos suelta seiscientas páginas sobre la vida de un matrimonio y su mejor amigo. Ella, jugadora de basket y madre. Él, un ejecutivo de una ONG conservacionista y, a ratos, padre. El amigo, una estrella indie. A su alrededor surgen otros triángulos. Joey, Connie y la guapísima hermana del compañero de Joey, Lalitha y el triángulo que forma con Walter y Patty. Joey y su hermana con respecto a sus padres...

¿Por qué me ha impresionado tanto? El viejo argumento de que lo importante son los personajes resulta evidente en esta novela: no sólo los tres protagonistas, también un montón de secundarios son personajes tremendos con el único defecto de que no reciben varios cientos de páginas más. Pero tampoco es para tanto, otra grannovelaamericana con todo el apoyo mediático y tal... No me lo creo. Me da exactamente igual que Obama la lea o que Oprah lo invite o deje de invitarlo. Me parece bien que otro escritor de izquierdas, como Larsson, sea un bestseller pero es que además, es una obra maestra. Una gran obra maestra.

Las editoriales españolas son tremendas: hoy día es prácticamente imposible encontrar “Las Correcciones”, está agotada. Tampoco está disponible de segunda mano en Uniliber.com. No se sabe si va a ser reeditada. En Granada no está disponible ninguno de los otros libros de Franzen en las librerías. Tanto rollo con la piratería y luego no editan los libros.

Guerra, libertad, paz. ¿Qué título buscarías si quieres escribir la guerra y paz del siglo xxi? ¿Qué puede ser tan contundente como el título del genio ruso? Libertad. Franzen no se corta y traza homenajes a la Gran Obra durante toda la novela, es el libro que lee Patty y que le influye decisivamente en la noche decisiva, incluso dice que Walter es como Pierre. Pierre es Walter en la America del XXI.

Una larga novela sobre la familia y la política en la que aparecen desde una magistral crónica deportiva hasta una crítica feroz al rollo Apple, sólo por la descripción que hace Richard de la Gran Fábrica Blanca ya habría que leer la novela entera. Los judíos, las guerras invasoras, el amor, la influencia de la familia en la vida y en nuestros comportamientos más básicos, el cinismo de las clases altas yanquis, la estupidez de la vida diaria, los matrimonios posibles e imposibles… cada página te asombra por la increíble capacidad de contar, de comprender y explicar cada uno de los personajes. Así, claro, pasan dos semanas y no puedes empezar otro libro.

Seguiré leyendo.
Continuará.

Me he tragado un montón de artículos sobre este libro desde que lo acabé. Aquí van algunos:
Aquí cuenta los escritores que le gustan:

Este artículo es largo y reune bastantes datos:

Aquí no les gusta tanto:

Y aquí cuentan cómo es su casa:

Leí otra sorprendente reseña creo que en Libertad Digital , muy crítica, en el tono que te puedes esperar de ese medio, no le hice caso y todo apunta a que es otro mérito de Franzen.

Los libros recomendados de Librería PRAGA

lunes, 19 de diciembre de 2011

Un año en primera: Granada 2 - Levante 1

Siqueira cogió el balón, Ballesteros empezó a enredar, protestó, empujó, le sacaron tarjeta. Soy un tío duro, un veterano y el brasileño este es un chavalín; bueno, pero un crío. Viene de segunda. Falla el penalti. Seguro. Siqueira pone el balón, espera a que acabe el circo y esprinta. Va a darle al balón muy fuerte. Se para y la toca suavemente al centro de la portería. Un panenka. En mi portería. Gracias, tío.

Recuerdo que al leer Fiebre en las gradas, me extrañó la pasión que sentía el protagonista por un club que entonces era chico, el Arsenal: ir todas las semanas a un incómodo campo con lluvia, frío, ver jugar a equipos que no son los grandes que estamos acostumbrados a ver en la tv, comprobar como los controles imposibles que parecen normales de tanto verlos no son normales. Todo aquello que me extrañaba lo entiendo ahora perfectamente. Mañana hará frío, mucho frío. No hay prácticamente posibilidades de que levantemos la eliminatoria, (necesitamos un 3-0). No hay ninguna posibilidad de que yo no vaya al fútbol. Sabía que iba a aprovechar este año en primera, no me imaginaba que lo iba a disfrutar tanto.

Por la mañana fútbol en HD. El rondo lo sufrió esta vez el Santos. Dice el comentarista que el Barça está sin delanteros, que sólo tiene a Messi y a Iniesta. Sólo. No sé qué creían que iba a pasar en el partido los brasileños que lloraban después. ¿Qué pensará Neymar cuando vea a Thiago? Bueno, lo dijo él en una actitud que le honra: hemos aprendido a jugar al fútbol.

Miro las alineaciones y juegan todos los buenos: Fran Rico, Jara, Ighalo. Bien. En el Levante hay dos futbolistas que fueron campeones del mundo con Xavi y Casillas: Barkero, que jugo bien y Rubén, que salió y jugo muy bien. El contraste entre el fútbol en HD y el real, vienen dos campeones del mundo y ni siquiera lo sabía hasta que miré quién era ese Rubén que tan bien jugaba.
El Granada recupera a Fran Rico y con él, el sencillo orden tan difícil. Me viene el balón y se lo doy a otro de mi equipo en buenas condiciones. No es tan rápido como los de por la mañana pero ha madurado y juega a dos toques casi todo el tiempo. Siqueira tiene cada vez más confianza y se nota, no sólo en el maravilloso penalti, si no en todo lo que hace. Cada salida con el balón controlado, cada regate, sobre todo, lo bien que elije cuando subir y cuando quedarse.

Franco Jara también ha evolucionado desde los primeros partidos, ahora los compañeros lo empiezan a entender y empiezan a jugar a lo mismo que él. También, ha tranquilizado su juego sin perder explosividad. Con Ighalo arriba, hay un núcleo de jugadores jóvenes que formarían un equipo muy bueno en un par de años. Lo que no creo es que el Granada se pueda permitir mantenerlos tanto tiempo.
Hace cada vez más frío. El hueco de la cara que no cubre ni el gorro, ni el abrigo, sufre el ataque de miles de cristales. El levante aprieta y se hace de noche. Ballesteros es Alexanco. Abel pierde un balón y pienso que Fabri no va a tardar. No tarda. Ballesteros tira al palo. Es mejor jugador que el horrible papel que interpreta. Siqueira sale otra vez con el balón, dribla a un par y Nano le hace una entrada terrible. Amarilla. Luego, le dice algo al árbitro, (sólo le dice, no le entra con las dos plantas como a Siqueira) y lo expulsan. Debió de ser extremadamente violento lo que le dijo para que fuera peor que la patada.
 
Me sorprendo aplaudiendo un despeje a banda. Fiebre en las gradas.

PD. Los campeones del mundo Sub-20

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Un año en primera: Granada 2 - Mallorca 1. El culpable universal


Domingo por la mañana, el tiempo dice que lloverá a la hora del partido. Los domingos tienen menos horas, acaban a las seis de la tarde. Luego ya no existes, sóo esperas. No voy a ir. Le dejaré el carné a alguien. Total, el Mallorca. Lloverá. Igual hay alguna sorpresa en las elecciones y tiene interés seguir twitter, la tv, los periódicos... Son las ocho y media y no titubeo, me visto, me abrigo todo lo que puedo, ceno algo y me voy al campo. Es fútbol de primera. ¿Cuando volverá el Mallorca a los Cármenes? ¿Qué tonterías estaba pensando?

No llueve apenas. La radio dice que nos gobernará Rajoy por goleada. Tiene tan poca emoción que los locutores hablan tranquilos, sin soniquete deportivo. Esperemos que le vaya, nos vaya, bien.  En el campo hay la misma gente de siempre, no ha faltado nadie. Gran ovación cuando nombran a Martins. Los futbolistas son mercenarios hasta que tienen cáncer o su hijo tiene un problema, entonces, nos damos cuenta de que son personas, hasta Cristiano parece normal, y prevalece, y está bien que sea así, la solidaridad. Ojalá el chavalín se cure rápido.

Los árbitros son personas. Los linieres también. No lo olvidemos. Tienen hijos, madres, etc.. No sé si fue un accidente o una salvajada. La diferencia no es demasiado importante. El hecho es que se produjo donde está la peña Kolokón. Esa peña, en la explanada de entrada, con unos miles de personas alrededor, se pasean con bengalas encendidas y aires paramilitares. Cuando llegan a las puertas, entran todos de golpe. Sí, así de rápidos son los tornos de su puerta. En la mía, cada uno tiene que comprobar el carné y tarda un poco mientras revisan si llevas alguna lata, alguna botella. Un consejo a los señores policias: yo me controlo sólo, soy absolutamente inofensivo, como yo, toda la grada en la que estoy, hay padres de familia, niños y algún lorimeyer. Dedíquense a controlar a los que no son tan inofensivos. ¿Parece obvio?

El Granada jugó realmente mal la primera mitad. Martins intentaba todo y no lograba nada. No comprendo como se puede jugar al fútbol en una situación así. Este verano, cuando se murió el padre de Felipe Reyes, tampoco entendía que pudiera jugar, que tuviera cuerpo de jugar. No lo juzgo, por supuesto, pero me cuesta entender como logran sobreponerse. Supongo que relaciono el dolor con la soledad, con el deseo de soledad. Tal vez te sientas más protegido fingiendo normalidad ante el desastre. Me encantó que marcara el gol que debería haber sido decisivo.

Fran Rico fue por primera vez realmente importante. El equipo se ha hecho a su buen juego y notó un agujero terrible en el medio centro. A Florentino le costó una pila de años y millones de euros descubrir lo importante que es el mediocento. Fabri lo tuvo claro desde principio de temporada.

En el descanso oigo a un Rajoy sereno celebrar el triunfo. Si hemos sobrevivido a Aznar y Zapatero no creo que nos vaya peor con él. Me gusta ese aire sensato que tiene cuando admite que le han zurrado todos. Me recuerda a Calvo Sotelo, que fue muy de derechas y bastante sensato. La doble realidad del fútbol y la política se mezcla de una forma surrealista como si un locutor loco se equivocara de plano, de imágenes. Cuando golpean al linier y estamos esperando a que se reanude el partido, se hace un silencio y un aficionado con un megáfono dice que el paraguas lo ha tirado Zapatero. El culpable universal.

Antes, Siqueira había demostrado que es el mejor jugador de la plantilla en el primer gol. En primera luce aún más. Nyon y Benítez son menos jugadores que el año pasado, sus virtudes destacan menos y sus defectos se ven más. Fabri también me gusta por ser de los pocos entrenadores que no se ha sumado a la diabólica moda de los extremos a pierna cambiada. Si Cruyff pedía el destierro para el inventor del carrilero, yo lo pido para el que inventó la estúpida manía de cambiar a los extremos de banda con la esperanza de que sean delanteros y enviar a los delanteros a las bandas con la esperanza de que, estos sí, sean capaces de centrar como extremos. Ya es difícil que el equipo sea ordenado como para que los pongan desordenados.

Quince años. Vives en un centro de acogida sin tu familia. Te invitan al fútbol, haces un poco el chorras y se te escapa el paraguas y hay veinte mil personas señalándote con el dedo. Viene la policia y te detiene. Suspenden el partido y dicen que tu equipo puede perder los tres puntos. Si es verdad que el chaval no era un salvaje y fue sin querer, espero que se recupere pronto. Qué jodida es la suerte. La mala.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Ray Bradbury - Zen en el arte de escribir


Zen: “...el Zen busca la experiencia de la sabiduría más allá del discurso racional...” (Wikipedia Esp.)
“ Forma del budismo que recurre a la meditación, al control del espíritu y a técnicas dialécticas para alcanzar la iluminación:” (WordReference.com)

Dice Bradbury que le perdonemos el uso de la palabra Zen en el título del pequeño ensayo que da título al libro, y no creo que sea necesario. Más allá de lo divertido, y poco fructífero, que ha sido buscar una definición coherente de zen: no viene en la mayoría de los diccionarios y en los que viene dice que zen es una teoría del budismo zen y el budismo zen es una teoría del zen. En la wikipedia se pierde en un montón de enlaces a otros contenidos y lo más parecido que hay a una definición es la frase que entresaco al principio y que, por otra parte, ya tiene la suficiente miga y me recuerda a una definición de Valdano que venía a decir que en el fútbol se demostraba la inteligencia de los pobres, la inteligencia rápida que permitía expresarse a alguien como Maradona.

Bradbury se dedica a la literatura porque, con la dura edad de nueve años, decide que sus historietas de Buck Rogers son más importantes que los imbéciles de sus amigos. Tal vez no haya momento más perro que cuando descubres que amistad y estupidez a veces van juntas. Sólo me parece más valiente asumir la estupidez, vivir junto a ella, que la dolorosa pero inevitable elección de quedarse con Buck Rogers.

RB le pregunta a Peckinpah como va a rodar una peli y este le dice que “va a arrancar las páginas y las va a meter en la cámara”. Esa frase resume lo que me ha gustado de este libro. RB destila en cada página pasión por lo que hace, pasión por construir y contar historias. Habla con sus personajes, les pregunta cómo están, los acompaña y les ayuda, el autor al servicio de la vida de los personajes, a crecer y andurrear por las páginas del libro. La imaginación está desbocada y libre en todo momento. Páginas y páginas de energía y amor hacia la literatura. Un gustazo. Inevitable pensar todo el rato en el chiquillo, (por dios, no uno de esos con encanto que, conpungidos, oyen moverse el puto centeno), que va contento, tal vez con un balón y unos tebeos, y disfruta de la vida y descubre que sus amigos son unos capullos y la literatura, las historias, le sirven para vivir más.

Trabajo, relajación, no pensar. No es mala receta: constancia, tranquilidad y confianza en uno mismo. Lo que hay dentro, está dentro, sólo hay que aprender a sacarlo. Hablar con el jefe de bomberos de Fahrenheit y descubrir que en el fondo es un frustrado que creía que todo estaba en los libros. No hay nada mejor que un converso, que alguien que ha estado en las dos orillas. Nadie tiene más fe que el que ha llegado desde el otro lado. Nadie debería de ser maś tolerante que el que allí estuvo. El viaje por el conocimiento para encontrar la sabiduría inmediata. Tal vez haya que quemar algún libro.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Un año en primera. Granada 0 - Racing 0. Debates, cobardes y buenas intenciones.


Uche es así probablemente. Técnico, rápido y algo despistado. Repaso los partidos y quizás sea el jugador del Granada que más oportunidades ha tenido, sólo marcó contra el Villareal, ha disparado varias veces al palo y ha fallado alguna inexplicable. Es nuevo en la ciudad y en el equipo, le vendría bien que le diéramos confianza, no creo que con los silbidos mejore. Seguro que no. Decía ayer Rajoy, en un gran acierto por su parte, que él también tenía buenas intenciones, tan buenas como Rubalcaba. No lo dudo, no estoy de acuerdo con él ni con sus políticas, pero a veces creemos que nosotros, los nuestros sean quienes sean, somos los que buscamos el bien. El público que le pita a Uche quiere, seguro, que triunfe y marque quince goles. No estoy de acuerdo con el método.

Mourinho y Fabri critican a sus aficiones. Uno me pareció un cobarde y Fabri muy valiente. Es fácil alabar a tus ultras o a tu presidente, tu jefe; es difícil defender al eslabón más débil de la plantilla. Si Fabri fuera ventajista, echaría las culpas a Uche, al balón o a la abuela que sigue fumando. No lo hace y le honra. Me gusta que salga defendiendo a los suyos, al más débil de los suyos. Espero que Pina sea consciente del equipo que hay y de dónde estamos. Si nos salvamos será con Fabri, sin él, es más probable que bajemos.

Fútbol a las cuatro. Como antiguamente, cuando había fútbol de primera en Granada y comías y te ibas para el campo. El Sol, cobarde, no se levanta y se queda a un metro de mi asiento. Hace frío. No quiero ni pensar en lo que hará en enero. Viene Cooper que estuvo tan cerca de la gloria y no la tocó. Munitis jugó unos cuantos partidos como titular en el Madrid, parecía que se iba a asentar en el puesto y se autoexpulsó en una jugada estúpida contra Las Palmas. No volvió a entrar en el equipo y al final de ese año lo vendieron. Si bajas las escaleras y la puerta está cerrada, no la abras, no sabes lo que hay detrás.

No logramos ganarle a los equipos que juegan como nosotros. El Racing fue orden y poco más. Igual que el Granada. Esperaba ver a Adrián y no me convenció. Me gustó mucho Tziolis, clásico mediocentro ordenadito. Y Koné que fue el que más peligro creó. El árbitro, otro desastre, creyó que estaba en una guerra civil y era una discusión entre amigos. Se lesionó Fran Rico y se apagaron las pocas luces del Granada. Martins no juega en el mismo sitio y está acelerado. Que hable con Uche a ver si se mezclan: uno más tranquilo y el otro menos. Luego Fabri no se atrevió a hacer el último cambio para no desarmar el centro del campo. Nos hubiera gustado ver a Franco Jara después del buen partido que hizo contra el Sevilla.

El campo lleno, muchos niños. Buena hora, las cuatro.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Petros Markaris - Con el agua al cuello


“Ληξιπρόθεσμα Δάνεια” es el título en griego de esta novela, en inglés es “Expiring loans”, “Los prestamos vencidos” según Google. Un título más sensato y coherente que el español que elude cualquier referencia a la banca. La novela transcurre en el verano de 2010 y la situación de los griegos ya es extremadamente desesperada. Es jodido pensar que el título parece una ironía, los préstamos todavía no habían vencido, con lo que hemos vivido esta semana, lo del año pasado apenas era nada. Os recomiendo la escalofriante cronología de la crisis de Rtve. Una auténtica novela de terror en poco maś de una página.

Un país está a punto de quebrar. Los poderosos del norte lo rescatan. El presidente del país decide preguntarle al pueblo. En ese país y en esa situación, se cambia la cúpula militar y se nos cuenta que estaba previsto cambiarla. Tras una reunión con los presidentes de Alemania y Francia, ya no es necesario preguntarle a los ciudadanos del pequeño país del Sur. Si no fuera porque ya no hay guerras en Europa, diríamos que el clima es prebélico.

Jaritos dice que menos mal que su hija ya ha acabado la carrera, con lo que le han dejado de sueldo, no podría pagársela. Adrianí ve como salta un hombre por el balcón frente a su casa. Las pensiones no llegan a los 400 euros. Las escuelas cierran, los hospitales también. Grecia hizo hace sólo ocho años unas Olimpiadas. Ya estaba endeudada. Grecia tiene contratos para comprar armas a Francia y Alemania muy importantes, si firmara una paz con Turquía, sin firmarla también, se podría ahorrar una cantidad brutal de dinero. [Grecia es el cuarto importador de armas del mundo]

Markaris hace en esta novela lo que casi todos los habitantes del Sur de Europa y muchos del norte han querido hacer en los últimos tres años: asesina a la banca. Cada asesinato nos sirve para comprender una parte del negocio banquero. Desde el analista holandés cínico y prepotente hasta las compañías que usan los bancos para cobrar los préstamos imposibles presionando hasta límites increibles a los deudores. Hace años soñábamos con que el precio de la vivienda bajara, hoy ha bajado y nadie tiene dinero, trabajo, para comprarlas. Cuando el susodicho holandés dice “Las sociedades del bienestar se vinieron abajo en 1989 y créame, no se ha perdido nada” dan ganas de afilarle la espada al asesino.



Jaritos se compra un Seat y asiste contento a la victoria de España en el Mundial, una victoria de los pobres del Sur, nosotros somos ellos, a los ricos del norte.

Hay más puntos en común con España, Markaris nos cuenta las consecuencias del dopaje de estado en el deporte, las victorias a cualquier precio y los muñecos rotos que deja. Las protestas por las calles, los atascos infinitos, las obras absurdas, los políticos corruptos y torpes, malos y tontos, ¿os suena?

No es probablemente una gran novela, la literatura es jodida como un préstamo holandés y no vive de buenas intenciones. Pero sirve para comprender mejor lo que les está pasando a nuestros vecinos, lo que nos puede pasar a nosotros. En la novela negra, en la buena novela negra, los muertos son una excusa.

Para entender, sólo un poco, este desastre: este documental, Deudocracia, el resumen de la Wikipedia y un artículo con otro camino y otra solución a las oficiales.

Y la entrevista de presentación de Markaris en El País.

Novela negra en librería PRAGA

viernes, 28 de octubre de 2011

Un año en primera. Granada 0 - Barcelona 1


Cateto:
DRAE: Lugareño, palurdo.
María Moliner: Paleto (hombre ignorante y tosco por ser campesino, o de manera que hace que lo parezca)

El partido comienza unos días antes, hay que sacar un suplemento porque viene el Barca y es día del club. Bien, no es demasiado caro, 35 euros, vienen Messi e Iniesta. Hasta aquí lo razonable, lo que no es normal es que no haya ninguna web, ningún convenio con los bancos que patrocinan al equipo para sacar las entradas. Colas enormes cada día, una ventana para 18000 socios. Al final, el sábado temprano, logro sacarlas, una hora de cola viendo como un par de tíos se cuelgan de las torres para cambiar algún foco.

Quique Pina ha venido a llevarse la pasta. Es lo primero que oigo al llegar al campo. Todo el mundo parece de acuerdo en Granada: el Sr. Pina ha venido a ganar dinero. Claro. Y yo, tengo una tienda y quiero vender y ganar dinero, tengo hipoteca, hijos, perros, esas cosas, ya sabéis. Cuando pasen dos años hundirá el equipo y se irá con el dinero. Vamos a ver: si ha venido a ganar dinero y ha formado una empresa, el susodicho equipo, no creo que tenga mucho interés en hundirlo, supongo que preferirá usarlo para ganar dinero, derechos de televisión, jugadores, entradas, etc... No, no creo que el Sr. Pina quiera hundir su empresa.

Hay nubes pero no va a llover. El estadio parece más bonito que nunca.Viene el Barca, hace 35 años que no juega en los Cármenes. No sale el mago Iniesta pero sí Xavi, Messi, Cesc...


Veo en twitter antes del partido que irán todos los catetos al campo. Luego oigo que son unos catetos los que han ido al hotel del Barcelona. En la radio, comentarios sobre que con la buena imagen se desciende, que cómo estamos contentos si hemos perdido y vamos a estar últimos. No, no creo que sean unos catetos los que fueron a ver al Barca, no creo que sean unos catetos los niños que quieren ver a los campeones del mundo de cerca y se acercan al hotel. Hay un miedo a disfrutar, una vergüenza de la alegría en esos comentarios despectivos que no me gusta nada.  No entiendo a los que dicen con superioridad que ellos seguían al Granada en tercera: bien, tío, me parece estupendo, yo pienso disfrutar de esta suerte que tenemos este año. No voy a sufrir más allá de lo razonable. Viviré con alegría y los ojos bien abiertos estos 18 partidos en el campo, el resto por la tv. Ojalá nos salvemos. Igual también soy socio el año que viene en segunda o en primera.

El Barca empieza a tocar y tocar. Fabri ha cambiado el sistema, juega con 4 en el centro y Abel de media punta, más parecido a como jugaba el año pasado. Prefiero el sistema de siempre pero entiendo que intenta cerrar las bandas. El Barca juega lento hasta arriba, no están demasiado finos. Xavi en el campo es absolutamente increible. Maneja de tal manera la situación que juega parado casi todo el tiempo,los rivales no le entran, le dan un metro y él parece un niño en su recreo, mirando y buscando, tan tranquilo, casi quieto.

Siempre relacioné a Fernando Redondo con la jerarquía, el saber manejar los partidos, la capacidad de jugarlos a su antojo. Busquets es algo así, en el campo cierra huecos y arranca con fuerza, la mayoría de las veces los demás juegan a dos toques y él, a uno.

Treinta y cinco años sin que venga el Barcelona y viene y nos toca un árbitro tonto. Un zoquete. Malaga - Madrid, dos semifaltas en las áreas al principio del partido. Mateu Lahoz no pita ninguna, todos piden los penaltis durante veinte segundos y siguen. El partido apenas tiene interrupciones. El Sr. Muñiz le sacó al Granada siete amarillas y dos rojas. Si nos hubiera tocado Mateu probablemente no nos hubiéramos enterado de que había un árbitro. Le destrozó el partido a una ciudad que llevaba décadas esperando. No había mala intención, era así de inútil.

El Granada juega con casi todos los de segunda, hacen un gran esfuerzo, están muy ordenados y, a pesar del surrealista arbitraje, mantienen con dignidad al equipo. Es evidente que se echa de menos a Yebda y a Martins. El centro del campo es demasiado poco para el Barca. Sr. Fabri, con todos los respetos, ¿y si ponemos a Diakhaté de mediocentro con Fran Rico? Diakhaté tiene fuerza y toque y se complementaría bien con Fran. Mantendríamos la defensa del año pasado y ganaríamos en el medio.

Este fin de semana, el Sevilla, luego empieza lo realmente importante, Racing y Mallorca. Esperemos que estén los lesionados bien.

Han pasado ya por aquí Osasuna y Barcelona, probablemente los dos equipos que peor me caen de toda la Primera División. En ningún momento he sentido la más mínima aversión: mi diálogo conmigo mismo como ciudadano y aficionado, me ha llevado a querer ganarles y a no perder un segundo en malquererlos. Ovaciono a Iniesta cuando sale y me parece absolutamente normal. No entiendo a los que insultan a Xavi en los córners, no comprendo como pueden odiar a un tipo como Xavi.  Al final, gritos contra Cataluña, no hay diferencia entre los que chillan en el campo y Durán i Lleida o Ana Mato. Son lo mismo.

lunes, 17 de octubre de 2011

Un año en primera: Granada 1 - Atlético de Madrid 1

Una furgoneta le pita a un mercedes y se pega a pocos centímetros de su parte trasera. Toman la siguiente rotonda a toda velocidad insultándose en paralelo. Sra. Furgoneta, Sra. Mercedes relajense, viene el Atleti, estamos en primera, faltan cuarenta y tantos minutos y hay que dedicarse a disfrutar.

Falcao calienta haciendo un ejercicio en el que recibe en la frontal, se gira rapidísimo y dispara a meta. Un espectáculo. Menos mal que no volvió a aparecer en toda la noche.El Atleti es como un grande en exigencia, en lo malo, para los jugadores. No es lo mismo el Oporto que el Atlético. En el partido tiene jetlag, Higuaín y Messi no.

Más gente que ningún día, el campo está casi lleno, hay huecos en las esquinas de tribuna: 90 euros. Viene gente a nuestra grada con entradas de taquilla, mal diseñadas, mal explicadas, sus asientos estaban en la esquina opuesta.

Fabri y Manzano plantean el partido de forma parecida, Fabri más valiente. Tres en el centro y tres arriba, pero el Granada tiene extremos y el Atleti no. Sorprende la alineación de Manzano, si necesita tres medios defensivos para controlar al Granada contra el Barça es lógico que lo toreen. Siqueira llega a los últimos treinta metros, acelera y saca una rosca perfecta, Uche al palo. Benítez tiene otra sólo frente a Courtois. El Granada juega con la idea de Mourinho, robar y volar hacia la meta contraria. Si se adapta Uche a la banda derecha, puede funcionar. Una lástima que nos cueste tanto marcar, Geijo tiene gol y el gol es como el ketchup, sale a borbotones, (eso es lo que le explico Van Nilstelrooy a Higuaín cuando éste andaba meditabundo porque no marcaba). Fran Rico mejora en cada partido y aporta orden y calidad, un Xavi Alonso para pobres. Al equipo le costará más en esta primera vuelta, hay calidad pero no hay costumbre de jugar en primera. Cuando llega el minuto cincuenta y empieza a notarse el cansancio el campo se hace larguísimo, contra equipos con tanta calidad técnica las segundas partes van a ser eternas.

Mario Suarez es el clásico jugador que no aprecias en la tv., ocupa todo el centro, toca rápido y no pierde ni el balón ni la posición. Aún más sorprendente la necesidad de jugar con tres parecidos si tienes uno muy bueno.

Sale Adrián. Máximo goleador y mejor jugador del último europeo sub-21. El típico caso de jugador que estaría en un grande español si fuera belga o su agente fuera el sr. Mendes. Pronto estará en un grande inglés. Manzano quita a Falcao. Saca a Pizzi que también juega muy bien. La última tontería del madridismo oficial es decir que tenemos al mejor entrenador del mundo: ¿se habrán dado cuenta del porcentaje títulos/victorias que tiene Guardiola? Guardiola ha puesto a Thiago de mediocentro defensivo. Rijakaard ponía a Iniesta. Manzano pone a 3. Guardiola pone a todos los mejores juntos. ¿Si Manzano hubiera puesto a Diego, Reyes, Falcao, Adrián y Pizzi hubiera empatado a cero? Mou va ganando y saca a Coentrao y Altintorp. ¿De verdad dudan de que el Madrid va perdiendo aficionados?
Fabri no tiene a todos estos y aprovecha extremadamente bien lo poco, (lo mucho, estamos en primera, quién lo diría hace tres años), que tiene y saca a Rico y a Mollo. El partido se hace muy cuesta arriba, Adrián está a punto de liarla pero se acaba y el Atleti no marca. Dice el Sr. Manzano que no contaba con este resultado, debería de haber pensado que es muy difícil ganar si no lo intentas.

Salgo del partido. Un punto. Hace frío. Cuando llegue el invierno habrá que forrarse. Unos hombres gritan a un coche.

Ayer fui a Granada y había un coche blanco volcado en la carretera. El maletero se había abierto y en el asfalto habia una bolsa de manzanas.

domingo, 9 de octubre de 2011

Rosa Ribas - Con anuncio

Andaba cerca del final de esta historia, cada vez mas contento con su lectura, cuando un jodido pensamiento  me la ha fastidiado: en estas novelas que han surgido con el éxito de la novela negra el policía es el mejor amigo del hombre. 

Rosa Ribas escribe sobre una poli alemana hija de madre española, unos publicistas estupendos y un marido un poco excéntrico del que nunca sabemos realmente que pretende ni porqué hizo lo que hizo. Weber-Tejedor trae a la memoria a Petra Delicado, gracias a dios sin la sombra funesta de Ana Belén, pero Ribas escribe unos diálogos más que decentes, no como la Sra. Giménez. Ambas coinciden en estar permanentemente cabreadas o jodidas, ambas pretenden ser duras a base de ser bastante estúpidas como esas mujeres que alardean de conducir como un tío y eso significa que conducen como tantos imbéciles.  

La novela empieza sosa y limpita, crece un tanto aburrida y al final mejora hasta que se acerca a la página 400 y como tiene que acabar pues se acaba. Hace poco leí “Un territorio oscuro” de Val Mc Dermid que es impresionante hasta las cincuenta páginas finales en las que la autora enloquece y convierte un relato clásico de novela negra con componentes sociales, personajes cuidados, crítica social e histórica y todo lo demás en un sucedáneo de los peores best seller. Ribas nos lleva tranquilamente por Franckfort, nos va contando poco a poco como transcurre la investigación hasta que se acerca a la página cuatrocientos y la resuelve en un pispás. ¿Ese era? ¿Y por qué era ese?

Policía hija de emigrantes, publicistas gays, grupos de extrema derecha, prostitución y trata de blancas, proxenetas asesinos con perros españoles, madre gallega, marido que se va de viaje por Australia y vuelve y no lo explica, amante jovenzuelo. Todo esto y la sra. Ribas nos lo cuenta de una forma pulcra y ordenada. Sin mancharse las manos. El sr. Lector con la desagradable sensación de oportunidad perdida. Mr. Torres marca un gol cada 190 minutos jugados con España. 

Tal vez seamos los lectores los que tenemos las manos desmasiado limpias. Tal vez ya no quiera enfrentarme con textos más duros y reales. Los sofás blanditos, las letras grandes y la vida poco a poco. El policía es el mejor amigo del hombre. 

Perdón, ¿qué he dicho? Tonterías, seguiré con Dr. Zhivago.

Una reseña del maestro Paco Camarasa:
- reseña -

Un territorio oscuro:
- reseña -

martes, 27 de septiembre de 2011

Un año en primera: Granada 1 - Osasuna 1


La ley del Talión, que tan burra nos parece ahora, se estableció como limite: si te cortan un brazo, córtale tú otro, no lo despedaces entero. Algo así ha pasado con la liga española: nos dicen liga bipolar como si fuera un desastre y debería de ser un objetivo: visto lo bien que lo hacen unos, (Cesc) y lo mal que lo hacen los otros, (Coentrao, los míos), si la liga llega viva a diciembre será un milagro.

Sales contento del fútbol, pase lo que pase, incluso cuando pasa poco como este domingo, tiene interés. Hay belleza, intensidad, colorido, emoción. Un gozo. Sales, y se forma una pelotera de gente porque se ha ocupado la acera con una fila de motos. El atasco no es demasiado doloroso pero llegas a la A44 y empieza el infierno: frenazos, acelerones, gente conduciendo claramente borracha, un peligro. El cruce de la A44 con la Avenida de Andalucía se convierte en un estúpido caos porque todo el mundo se cree muy listo e intenta saltarse la cola. Nunca he visto a un policía o similar ahí. Es más peligroso pegar un frenazo y pasar de 100 a 20 para colarse que ir a 120. Adivinad porqué multan. Lo sorprendente es que a los imbéciles que se cuelan nadie les pita, nadie los insulta. Estamos acostumbrándonos a la mala educación, a la grosería, a la violenta insolidaridad de los mierdas que creen que conducir bien es llegar medio segundo antes. Nos quejamos contínuamente de los políticos, la crisis, el precio de casi todo, la policía, los... los que se cuelan en la autovía y ponen en peligro a los demás somos nosotros.

Llego a casa y en el Telediario, (nombran Granada, ¡bien!), dicen que hay escándalo en los Cármenes. Pienso en la permisividad, en el criterio, de permitir el juego fuerte. En la mano que pareció haber al final del partido en el área del Osasuna. Bah, tampoco ha sido para tanto, ¿escándalo?, tal vez se referirá, ¿a qué? ¿al gol que le anularon por fuera de juego al Osasuna en el último minuto? Cómo somos los hinchas, no se me había pasado por la cabeza. En el campo, me limité a alegrarme.

Fabri es un gran tipo. Sale con un 4-3-3, juega siempre a lo mismo, (esté o no Geijo, que es para quien juega) y dice cosas como que es un milagro que le ganáramos al Villareal. Nos va a salvar. Debo de ser el único granadino que lo apoya. Peor es Mou y está en el Madrid.

Tiene que ser jodido estar en el Castilla y venirte al Granada. ¿Cómo te lo tomas? Estás en Harvard y quieren que seas director de una sucursal en la Alpujarra. ¿Piensas que vas a vivir en un sitio magnífico o te lamentas de que no has llegado dónde querías? Tienes 24 años, eres un chaval, te vas del Real Madrid. Has estado en lo más alto: la camiseta que llevabas al cole, Casillas, Redondo, ¿Zidane?. ¿Piensas sólo en volver? Me encantaría que Fran Rico triunfara en el Granada. Contra Osasuna lo vi tímido, falto de rodaje y sin envergadura para jugar en primera. Sólo el gol. Me gustó Yebda mucho más. En los periódicos y foros todo el mundo coincide en decir justo lo contrario. No criticaré a los coches que vienen en sentido contrario si son tantos.

El Osasuna domina todo el partido y nos escapamos al final con un punto, ahora vienen Atlético, ¡a las diez de la noche!, Valencia y Barca, sólo hay posibilidades de puntuar contra el Sporting. En primera, equipos como Osasuna saben a qué se juega, el Granada parece mucho rato un equipo inferior, sin oficio, como no hay intensidad, parece una eliminatoria temprana de Copa. El público enmudece con el gol de Osasuna. Nadie tiene fe. Fabri sí. Saca un extremo, quita un mediocentro y pone a Geijo. Dani Benítez de lateral izquierdo. Otro cambio al descanso, más ofensivo aún. Y Dani se lesiona. No hay esperanza alguna. Perdiendo, con diez y sin Siqueira, Martins ni Dani. Fran Rico pilla un balón suelto y empata. Dani sale del vesturio renqueante un poco después y ayuda. Todos nos animamos, ¿qué pensará Fabri?

Hace mucho calor al llegar. En el segundo tiempo el Sol cae tan rápido que parece esconderse detrás de la tribuna, los focos se encienden y hay un rato en el que se disputan el dominio de la luz. Se va otro año. Empieza el otoño.

martes, 20 de septiembre de 2011

Un año en primera: Granada 1 - Villareal 0

Principios de los setenta, mi padre me llevaba al fútbol y aparcaba lejísimos. Recuerdo perfectamente dónde dejaba el coche, un C8, luego un GS que me parecía impresionante. De la mano, mucha gente subiendo hacia los viejos Cármenes, pasábamos por delante de la Plaza de Toros. Siempre en la grada de Preferencia, la cárcel al fondo. Era chico y entraba, había sitio. En un partido contra la Real fui a General, había que estar de pie apoyado en una extraña barra  y me cansé. Muchos partidos en primera, luego muchos más en segunda, vino Cruyff con el Levante. Luego ya dejamos de ir. Mucho tiempo después, mi padre ya no estaba y seguía sin haber fútbol. Como todos los niños, pensaba que el fútbol de primera, que mi padre, era algo normal: si un año bajaba, ya subiría. No era verdad. 

2011, twitter, fb y todo eso. Para sacar el carné de abonado hay que apuntarse a un sorteo, esperar un mes y luego unos días más, ir dos días, ¡dos días!, a hacer colas, perderse el primer
partido y pagar una pasta. Sr. GranadaCF, ¿no podría haber contratado un informático y que le hubiera hecho un programilla que hubiera sorteado/adjudicado los abonos vía web? Luego llegas al campo y mientras haces otra cola, ves volar una cartera y unos chavales la cogen muy contentos. Nadie controla quién entra y quién no y los carnés de abonados vuelan sobre las rejas y sirven para entrar varias veces. Y a pesar del evidente descontrol, hay colas para entrar. Y cuando entras, la frase de la tarde: un tipo le dice a otro que le reclama el asiento que ha pagado: “mira es que hemos llegado y nos hemos ido sentando como hemos pillado”.

Estamos en la esquina, en una de las gradas supletorias. Es difícil llegar y el asiento es estrecho pero la visión es buena. Hace sol y la hierba está muy verde. Fútbol de primera en directo. El Villareal con Marchena, que le quitó el récord de partidos internacionales sin perder a Garrincha, con Bruno, Cani, Rossi y todos los demás. Estos tíos juegan la Champions. Dijo Garrido el otro dia después del partido contra el Bayer que ahora venían dos partidos muy importantes contra el Granada y el Mallorca y me dio un pellizco en el estómago.

El Granada juega sorprendentemente bien. El fútbol de campo no tiene nada que ver con el de la televisión. Mou y todos esos se empeñan en fichar jugadores rápidos. Miras la prensa y si dicen que uno es rápido, es que es buenísimo. Ves al Villareal y Valero, Marchena y Bruno destacan por lo lentos que son, ellos no se mueven, mueven el partido a su alrededor.

Uche tiene dos goles sólo ante César y los falla. La impresión en el primer tiempo es que antes o después el Villareal enganchará una y se acabará el partido. Pero el Granada sigue jugando bien, los centrales están magníficos y todo el equipo se ordena muy bien. La gente se queja incomprensiblemente en el descanso. Joder, han hecho un muy buen partido, el Villareal se quedó cuarto en primera y nosotros quintos en segunda.

Empieza el segundo tiempo y Siqueira hace un centro de lo que es, un lateral de tronío, (¿cuanto nos durará?), y Uche marca un golazo. El Villareal aprieta y aprieta, pitan un penalti por un tropezón, (es sorprendente lo poco que se equivocan los árbitros cuando no hay repeticiones o quizás nos tocó un extraño buen árbitro), y Rossi lo falla y De Guzmán falla el rechaze sólo y a puerta vacía. El Villareal no acaba de llegar con peligro y el Granada falla un par de ocasiones más. Cazorla costó diez millones menos que Coentrao. Asusta ver quién está al mando en el Madrid. Al Villareal le falta la chispa final: inexplicable que Nilmar no jugara todo el partido, echarán de menos a Cazorla.

A la salida en un bar se va la luz cada vez que el Barça marca y el camarero dice que eso ya lo sabía él.

jueves, 15 de septiembre de 2011

La ópera de Vigata, Andrea Camilleri


Llegué a este libro desde dos intereses bastardos: la ópera y la novela negra:  poco tiene que ver con ambas. Más tiene que ver con las novelas de Sciacia, con la vida de la Italia de Pavese.

Camilleri nos cuenta las historias de los vecinos de un pueblo que inaugura teatro y al que le imponen la obra del estreno contra la opinión general, el buen gusto y el sentido común. Empiezan a suceder tragedias y entremezcladas están la pasión, el cachondeo, y la estupidez de los políticos. El maestro italiano nos lo cuenta enrevesándolo con una estructura de capítulos que ayudan al desorden y a valorar la técnica del autor. No tengo tan claro que ayude a la historia, más bien al contrario. No me gustan los alardes técnicos que se notan. No me gusta cuando el autor se complica y nos complica la vida contándonos retazos para que nosotros los unamos y formemos el puzzle completo. Haga usted su trabajo, señor autor. Deje a la historia crecer que bastante fuerza tendrá, si la tiene. Y la historia la tiene, cuando vas entrando y desenmarañando, también vas disfrutando, vas conociendo a los personajes, algunos se merecerían más esfuerzo, más texto, más historia. Algunas escenas son impresionantes, imaginemos la pareja de amantes muertos tiznados de negro y abrazados en pleno goce. El médico en el montón de sal. La soprano que da el peor gallo, tan alto que los asusta a todos y desencadena el desastre. El fanático que viene del norte, de la capital, y destroza, luego muere...

Te quedas con ganas, sí. ¿Es un mérito dejarnos con ganas? No creo, me quedé con la sensación de historia desaprovechada, de talento, gran talento, que no acaba de dar todo lo que puede: más vida, 300 páginas más, más orden, más historia. Ah, Italia. Miras a nuestro querido seleccionador de basket y no sabes si está posando o pensando. Algo así me pasa con Camilleri, me temo que siempre creo que no lo ha dado todo, que tenía más. Siempre deseo que me gusten más sus libros de lo que me han gustado y pienso que me podrían gustar más si....

Recuerdo el Tenerife de Valdano, Redondo, Cappa,  Del Solar y los demás, miles de pases, cientos de paredes. Aquel partido en el que humillaron a la Juve. Los eliminaron. La estructura, desordenar los capítulos, hacer diez paredes de más... no estoy seguro.

Leía “La ópera...” y me acordaba de Bolkonski herido. La mayor capacidad técnica es contarte la historia en toda su extensión, que te de miedo físico la guerra, que el amor sea como enamorarse, que las mujeres sean insoportablemente bellas cuando son las más bellas; déjeme tranquilo con el orden de los capítulos y los alardes. Cuente. Y cuéntemelo todo, por favor.

martes, 19 de julio de 2011

Henning Mankell - Los perros de Riga

Me despierto sobresaltado: un truco para dormirme de tiempos que debieron ser más felices y no lo fueron me ha llevado a un callejón sin salida.

Entonces era difícil dormir. Aprendí a hacer listas para lograrlo: listas de canciones, listas de libros, listas de jugadores. Los titulares del Madrid de los 90. Mis tres novelas europeas preferidas. La selección desde que llegó la Quinta del Buitre. Las cinco mejores canciones de los 80. Pruébalo, es un buen método.

Pero me desperté sobresaltado: soñé que intentaba dormirme haciendo una lista de los libros, las novelas, que más me habían impresionado desde que cumplí 30 años y sólo lograba recordar dos: “Guerra y Paz” y “Ana Karenina”. Vale, con Larsson disfruté como un enano en un charco. ¿Y toda la novela negra que he leído en los últimos diez años? ¿Brunetti, Wallander, Jaritos?

Leo de nuevo a Wallander, ahora está en Letonia, en los países del telón sin acabar de hacer una lectura política, sólo contando la tristeza, la falta de ley. Lo relaciono con algunos planteamientos que no me han gustado, con la parte que no me ha gustado, del #15m. El papel amarillo de la edición de kiosco de mi libro le da más oscuridad, más pesadumbre si cabe, a Riga, al sufrimiento de gente que quiere justicia y libertad. Qué interesante sería una nueva visita de Wallander a Letonia, ahora cuando ya deben de estar dudando de si lo que les han dado era lo que querían.

Ivan Illich no sufre porque se vaya a morir, sufre cuando se da cuenta de que su vida ha sido una mierda. ¿Cuando dudé de Kundera? ¿Cuando su enésima recomendación no me gustó? ¿La última vez que volví a “La insoportable levedad del ser”? Ya, ya sé que el perro se llama Karenin. ¿Puedes abandonar a tu escritor favorito? ¿A tu equipo de fútbol? No, claro que no. ¿Puedes quererlos igual si ya no te los crees?

Parece tan simple: un crimen, unos personajes que se van contigo unos días y sufren: el marido muerto, la injusticia, el dinero. Una frase tras otra al servicio de una historia. El final que tampoco es tan creíble. Riga vista como un escenario oscuro. Una trama cogida con hilos finos que parece que no se va a sostener. Puede que no sea literatura que impresione. Y Wallander. Hacía mucho tiempo que no volvía a estar con el jodido policía sueco. En esta novela tiene 43 años, como yo en un par de meses. Wallander, tan sueco y tan real. Tan vivo que puede estar en tu casa y no darte cuenta. Decía Nabokov que lo importante de Ana Karenina era como se le movía el pelo al girar la cabeza. Habría que hacer una lista  con personajes capaces de girar la cabeza y mover el pelo en tu salón: Sallander, Fanny Price y Mary Crawford, el príncipe Bolkonski, Rebus, Jaritos, Brunetti y Wallander. Una buena lista para intentar dormir.

En una lista caben todas las literaturas, que son la misma, pero ¿caben en una vida de lector? ¿Somos capaces de ser el lector que fuimos y a la vez ser el que estamos siendo?

Abre cualquier libro y busca un personaje que pueda estar en tu salón. Que se le mueva el pelo. No es tan fácil, no.

Wallander tiene ya 43. Confundido, sólo y asustado. Qué suerte tiene. Puede que sus novelas no impresionen pero está vivo. Vivo.

martes, 21 de junio de 2011

Carlos Hernández: "La huella de Lorca"

Soy mal lector de poesía, más bien no soy lector de poesía. Sólo he logrado disfrutar unas pocas veces: Salinas, Vázquez Montalbán, Gil de Biedma. Tampoco he leído mucho Lorca, lo lei en el instituto y no es exactamente el tipo de literatura que me emociona.  Supongo que he llegado a este libro de una forma un poco bastarda, me interesaba más Carlos Hernández, (en Flash sonriendo y callado, de visita en Praga años después, estupendo tantas veces en OrceMan, su blog), que leer otro libro sobre Lorca.

Creo que una de las, muchas, grandes victorias del franquismo es imponer un tipo de pensamiento eclesiástico. Es su gran herencia, nuestro gran lastre. Pensamos como iglesias: con verdades dadas a grupos de pertenencia que no se discuten. Lo decían las monjas de mi cole, la religión hay que tragársela entera. Vaya.

Me crié en la Granada de los primeros años de democracia: media ciudad ignoraba o despreciaba al poeta y la otra media lo santificaba. Unos se dedicaban a ignorarlo, a decir que lo habían matado por ser gay, por enemistades personales o por ¿equivocación?, (¿se puede fusilar a alguien por equivocación?), como si un motivo u otro convirtiera al terrible crimen en algo menos cruel y doloroso. Nunca he entendido esto: me da igual que lo mataran por rojo o por gay, es un crimen igual de terrible. No hay fusilados de primera y de segunda: hubo un régimen que masacró a todo aquel que no estaba en su bando. Entre ellos, no lo olvidemos, el alcalde, el rector de la universidad...

La otra parte de la ciudad convirtió a Lorca en una verdad absoluta e incuestionable. Recuerdo a Ana Belén poseída por su espíritu en un concierto en el que daba pena y vergüenza ajena y todo el mundo aplaudía estremecido por el sentimiento compartido. Se montó una pseudo industria cultural en la que lejos de estudiar, promocionar y vender con dignidad y respeto al poeta, se le convirtió en un santo laico más parecido a una estampita que a un referente intelectual. Es cierto lo que cuenta Carlos, no hay recuerdos, placas, en los sitios en los que vivió y frecuentó. Por otro lado su obra y su figura se acepta y venera como una verdad revelada en aulas, cátedras y bares.

¿Otro libro sobre Lorca? No, no es otro libro sobre Lorca. Carlos elige con acierto un punto de vista personal dentro de una familia burguesa granadina que nos acerca mucho a cómo se ha vivido, ocultado y sufrido en tantas casas de Granada la muerte del poeta. Genial el capítulo en el que pasea con su padre. Estupendo el dibujo, bien el guión. Lo acabas y desearías que durara más, tal vez eso sea buena señal, también una señal de que es urgente delimitar la separación entre cómic y novela gráfica, no se puede contar, y cobrar, una historia completa en apenas 110 páginas. 

Otro libro sobre Lorca y te quedas con ganas de más. Vaya.